Descubren el armario del que salen los gays


Un agricultor italiano descubrió el pasado lunes en un bosque cercano a San Gimignano -una pequeña población de la Toscana- el armario del que, supuestamente, salen los homosexuales. “Paseaba tranquilamente y me iba cruzando con gente que bajaba del monte soltando chillidos y hablando de moda. Lo primero que pensé es que se trataba de un grupo de turistas, pero luego vi el armario del que salían todos.

Creí que sería un reality de esos en los que encierran a la gente” explica el agricultor, que comentó el hallazgo con sus vecinos hasta que, finalmente, el asunto llegó a oídos de las autoridades, que iniciaron una investigación. “Los homosexuales salen de allí y se reparten por toda Europa según sus intereses y necesidades. No es que sea algo ilegal, pero conviene que esté vigilado ahora que se ha descubierto. Podrían acudir homófobos para intentar sellar el mueble”, explica un agente local. Los habitantes de San Gimignano ven en el armario un filón comercial y una excusa para atraer el turismo.

La Policía no descarta la existencia de más armarios en Italia o en cualquier otro punto del planeta. “Para descubrirlos es necesario ir siguiendo a los homosexuales de manera intensa, entrevistándoles en profundidad para tirar del hilo aunque no les guste hablar del tema y averigüar cuándo y dónde salieron exactamente del armario. A mí, sinceramente, no me pagan para esto” confiesa el agente italiano.

San Gimignano ha empezado a recibir las visitas de periodistas y curiosos pero también de algunos homosexuales que se han cansado de llevar “este tipo de vida” y pretenden volver a entrar en el armario aunque ello suponga reprimir sus legítimas pulsiones sexuales. “Trabajo sólo para pagar la pensión de mi ex mujer y encima a mi novio le ha dado por escuchar todo el santo día a Elton John. Prefiero mi vida de antes” declaraba esta mañana uno de los arrepentidos al tiempo que intentaba entrar sin éxito en el armario. “No para de salir gente, me tienen hasta el coño esas locazas”, insistía.

Dos historiadores confirman que el siglo XIII fue una mierda



Tras años de investigación, Ruth Milka y Jeremy Python han reunido suficientes datos como para convencer al resto de estudiosos del siglo XIII que es preferible centrarse en cualquier otra etapa de la Historia. En el libro “El siglo XIII era una mierda” (”XIII Century, what a piece of shit”), Milka y Python aseguran que “desde siempre se ha sabido que la Edad Media fue una época en la que era difícil vivir con dignidad, pero también se pensaba que debían de existir alicientes como el derecho de pernada, las batallas y comer carne con las manos. Sin embargo, los hechos son incontestables y muestran que estos privilegios no eran tales y que todo era bastante penoso en general. Penoso y sucio y medieval. La misma palabra lo dice”. 

La contundencia de las afirmaciones que se recogen en el libro de estos historiadores ha molestado a la mayoría de los académicos que centran sus investigaciones en el siglo XIII, pues muchos temen que ahora las universidades cierren cátedras y dejen de conceder becas para estudiar ese período. Otros historiadores, sin embargo, se han sentido aliviados. “Pensaba que era cosa mía y ver que al fin lo han demostrado me tranquiliza” ha afirmado un catedrático de Historia que siempre había pensado que estaba malgastando su vida explicando la Edad Media en la Universidad.

Milka y Python, en absoluta coherencia con su obra, no volverán a invertir esfuerzos en estudiar el siglo XIII. “Sólo con pensarlo me dan arcadas”, confiesa Ruth Milka por teléfono. Por ahora, prefieren centrarse en averiguar si la época en la que estamos viviendo actualmente es algo que merezca la pena. “Creemos que acabaremos la investigación muy pronto y que enseguida tendremos una respuesta definitiva. Ya adelanto que no habrá sorpresas para nadie pero aún tenemos que contrastar datos”, confiesa Jeremy Python.